En México, la desaparición de personas es una herida abierta. En menos de un año, los datos oficiales del Estado sobre personas desaparecidas y no localizadas pasaron de 115,894 mil a 131, 243 registros.


El aumento de 15,349 nuevos registros oficiales de personas desaparecidas en un año evidencian que los esfuerzos del Estado para hacer frente a esta crisis han sido insuficientes, principalmente al momento de garantizar el derecho de las víctimas a ser buscadas, identificadas y devueltas a sus seres queridos.
En este contexto, los colectivos de familias desaparecidas han convocado a brigadas de búsqueda y llevado a cabo diversas actividades para localizar a quienes nos faltan.

 Si bien en estos años hemos documentado avances en la legislación, creació de instituciones de búsqueda, y en el reconocimiento de esta violación de derechos humanos por parte del Estado, nos es fundamental recordar y reconocer que estos logros han sido impulsados desde los familiares en búsqueda.

En 2025, México aprobó una serie de reformas que, aunque se presentaron como medidas para fortalecer la seguridad pública y modernizar la infraestructura digital, tienen implicaciones profundas para la búsqueda, localización e identificación de personas desaparecidas. Sin embargo, la magnitud de los cambios y la forma en que concentran el acceso a información personal abren un nuevo debate sobre sus límites y salvaguardas.

El reto de estas reformas no es únicamente técnico, sino político y jurídico: garantizar que estas herramientas se utilicen efectiva y exclusivamente para la búsqueda e identificación de personas con protocolos claros, auditorías y mecanismos de control efectivos y, que estos avances sean presentados a las familias de forma regular y accesible. Sin estas salvaguardas, la promesa de agilizar la búsqueda de personas desaparecidas corre el riesgo de convertirse en un nuevo capítulo de vigilancia sin que se atienda a profundidad la crisis forense y de desaparición que existe en México hace décadas.

A través de la actualización de este compendio queremos enfatizar la importancia de contar con datos de calidad para la búsqueda e identificación de personas desaparecidas. Este esfuerzo es parte de otros trabajos que a lo largo de 10 años hemos realizado para acompañar a los colectivos de búsqueda, organizaciones y periodistas en sus procesos de documentación y desarrollo de herramientas que faciliten estos procesos.

¡Hasta encontrarles!